Un público bullicioso ocupó la plaza de Mayo el 17 de Octubre de 1949. Ese año ya se dejó de lado la Misa de Campaña que abría los actos en anteriores celebraciones. En las proximidades de la Pirámide se había colocado una gran figura que representaba al pueblo sosteniendo una bandera con el nombre de Perón.
Las medallas peronistas que se habían entregado por primera vez el año anterior por reconocimiento a servicios extraordinarios prestados al movimiento tuvieron un gran eco ya que, entre quienes la recibieron estaba nada menos que Juan Manuel Fangio, quien fuera cinco veces campeón mundial de automovilismo.
El secretario de la CGT, José Espejo, habló en primer lugar. Más tarde lo hizo Eva Duarte y por ultimo Perón que elogió en esa oportunidad al gobernador de la Provincia de Buenos Aires, coronel Domingo Mercante, y reiteró una pregunta que hizo el 17 de octubre anterior «¿están conformes con el Gobierno?», a lo que los manifestantes respondieron «la Vida por Perón» para luego reclamar por «Mañana es San Perón».
Vivan los Trabajadores! Viva el Pueblo Peronista!
Viva Perón, carajo!