El movimiento obrero organizado dio ayer una nueva muestra cabal de su capacidad de movilización, aunque eso quizás sea lo menos importante. Mostró sobre todo un camino y una fe, la de nuestro movimiento, la de nuestro pueblo y la de nuestra patria. En tiempos de derrotismo y división, el peronismo comienza a moverse. Y dice la historia que cuando nos movemos no nos para nadie.

Viva la CGT! Viva la Virgen de Luján!
Viva Jesucristo nuestro Señor! Viva Perón carajo!