El 8 de noviembre de 1948 llegan a Caracas los pilotos del Gran Premio de la América del Sur de Turismo Carretera. Recorrieron 5189 kilómetros a 80 kilómetros por hora de promedio. 7 países en 14 días e igual número de etapas. La carrera, viejo sueño del Automovil Club, se lleva a cabo con el liderazgo y la conducción del gobierno argentino y su presidente, el General Perón. Un peronista, Oscar Gálvez, gana siete etapas. Otro peronista, Juan Gálvez, gana 5. Juan Manuel Fangio tiene una carrera sumamente accidentada en la que incluso fallece su acompañante Daniel Urrutia. El chueco debe ser rescatado el Caballero del Camino, Eusebio Marcilla que por sacarlo del auto, hacerle los primeros auxilios y llevarlo hasta el hospital más cercano relega sus posibilidades en la competencia. Oscar llega con el mejor tiempo a la capital venezolana, pero lo hace empujado porque tiene el cigüeñal destrozado, y por ese motivo se pide su descalificación. El Aguilucho manda un telegrama urgente a Perón para pedir que intermedie. El General contesta breve y conciso: «¿Hay reglamentos? Pues que se cumplan». El triunfo queda para el cordobés Domingo «Toscanito» Marimón que no había ganado ninguna etapa. El automovilismo latinoamericano, quizás el mundial, no volvió a ver competencias de este calibre. El peronismo, también en la carretera, le sacaba varios cuerpos al resto.
Viva latinoamérica unida por sus fierros! Viva Perón carajo!